Acerca de la evaluación diagnóstica inicial
La evaluación diagnóstica es el punto de partida para comprender qué está atravesando el paciente y definir la orientación más adecuada para su tratamiento.
El proceso suele desarrollarse durante tres o cuatro encuentros. En ellos se exploran el motivo de consulta, la historia personal, la situación actual y los recursos psíquicos y cognitivos disponibles.
En el caso de niños y adolescentes, la primera entrevista se realiza con los padres o adultos responsables. También pueden incorporarse técnicas de evaluación, actividades lúdicas e información proveniente del ámbito familiar, escolar o de otros profesionales.
En adultos, las entrevistas se enfocan en conocer el motivo de consulta, los antecedentes relevantes y las dificultades que afectan la vida cotidiana.
Una vez finalizada esta etapa, se comparten las primeras conclusiones y se establecen objetivos terapéuticos posibles junto con el paciente o su familia.
¿Qué permite esta evaluación?
Preguntas frecuentes
¿Cuántas entrevistas comprende la evaluación?
Generalmente se realizan tres o cuatro encuentros, aunque la cantidad puede variar según las características y necesidades de cada paciente.
¿Es necesario tener un diagnóstico para consultar?
No. La evaluación se realiza justamente para comprender el motivo de consulta y determinar qué tipo de acompañamiento puede resultar adecuado.
¿Cómo es la primera entrevista con niños y adolescentes?
La primera entrevista se realiza con los padres o adultos responsables para conocer el motivo de consulta, la historia del paciente y la situación familiar y escolar.
¿Hay que llevar documentación?
No es obligatorio. En el caso de niños, adolescentes, pacientes hipoacúsicos o personas que ya estén siendo acompañadas por otros profesionales, pueden resultar útiles los informes escolares, estudios médicos o indicaciones del equipo tratante.